Frutales

La mayoría de los frutales son sensibles a las bajas temperaturas. Es necesario, por tanto, que elija un lugar soleado, protegido del frío y del viento, sobre un suelo profundo y fértil. Como precaución, tenga en cuenta el crecimiento y dirección de las ramas ya que, con el paso de los años, aumentará en volumen y longitud, no siendo aconsejable, por este motivo, que ningún árbol de sombra esté en sus proximidades. Para favorecer el desarrollo, evite la presencia de hormigueros y avisperos cercanos al frutal, ya que los primeros propagan plagas y enfermedades, mientras que los segundos acaban con las frutas maduras.

Pulgones en los Frutales

El principal enemigo de los frutales, aunque parezca contradictorio, son las hormigas, debido a que suelen manifestarse como las principales propagadoras de pulgones, ya que ascienden por la base del tronco para conseguir alimento y, a su paso, transportan los dañinos visitantes. En otros casos, son los mismo pulgones los que llegan por su propio pie o transportados por pájaros u otros insectos. Existen varias formas de prevenir su ataque: en primera instancia, procure mantener limpio de hierbas el suelo donde está asentado el árbol, e impregne la base del tronco con cal o cualquier otro repelente para insectos. Vigile periódicamente el envés de las hojas y los brotes que puedan servir de cobijo a los pulgones. Si advierte su presencia, no dude en eliminarlos lo antes posible, utilizando para ello un insecticida, preferiblemente de origen natural, y rocíe las partes afectadas hasta controlar su presencia.

Peso de las Ramas

Especialmente durante el período de máxima producción de fruta, las ramas tienen que soportar gran cantidad de peso extra, llegando en algunos casos a troncharse por la acción del viento o durante la recolección. Para evitarlo, sujete las ramas con tutores resistentes en forma de horquilla, con lo que reducirá el riesgo de rotura. Otro sistema consiste en podar la rama que el año anterior dio este tipo de problema, con el fin de favorecer su robustez y el cambio de dirección de crecimiento, lo que proporcionará el equilibrio de peso en las ramas.

Manzano

Las podas en los primero años de vida de cualquier frutal son determinantes. En primer lugar, hay que considerar que el crecimiento en altura no favorece en nada la recogida de la fruta, motivo por el que la rama guía o principal debe ser cortada una vez haya alcanzado los 150 cm de altura y tenga tres o cuatro guías laterales a su alrededor, que serán las que abran la copa del árbol a medida que este crezca. Para evitar roturas, ate todas las guías con un cordel, tensándolo hacia el centro. Este sistema ayuda a compensar el peso de las ramas, hasta que las guías adquieran la suficiente robustez.

NOMBREFLORACIONCARACTERSTICASCLIMA
MadroñoOtoño-inviernoHojas lustrosas y perennesSuave
NaranjoPrimaveraAromáticoTemplado
NísperoPrincipio de primaveraPequeño tamaño, hoja perenneTemplado
GranadoPrimaveraLlamativas flores rojasCálido o templado
AlmendroFinal del inviernoFloración muy abundanteTolera el frío