Plantas de Temporada

PETUNIAS

Las petunias, los claveles, las margaritas, los pensamientos, etc., son plantas herbáceas que se definen como anuales o de temporada; esto es, aquellas que nacen, crecen y mueren en un período de tiempo que no supera el año.

Todas ellas nacen a partir de semillas y necesitan sembrarse en almácigos, donde pasarán los primeros días de vida antes de ser llevadas a su lugar de destino. Ofrecen gran cantidad de flores de muy variados colores y formas, resultando indispensables para alegrar los jardines durante la época de primavera y verano. Cuando llega el otoño y las semillas están maduras, la función de las flores y la planta ha terminado, lo que se produce no por que estén mal cuidadas, sino porque ha finalizado su ciclo de vida.

CLAVELES Y MARGARITAS.

La mayoría de las plantas anuales deben sembrarse a mediados de primavera, en almácigos para facilitar su desarrollo, con unas condiciones de buena temperatura y humedad. Como término medio, coloque dos o tres semillas, a una profundidad no mayor de 1cm, aunque también puede optar por utilizar pequeñas plantas de cada especie ya desarrolladas, que podrá trasplantar sin problemas.
Para garantizar su crecimiento, la temperatura del suelo y, sobre todo del ambiente, no sea inferior a los 5 °C. Este tipo de plantas son sensibles a las bajas temperaturas y, en las regiones de inviernos fríos es en las que mayor riesgo corre su cultivo.

PENSAMIENTOS

Procure evitar el riesgo de heladas, por lo que el momento más apropiado dependerá del clima de su lugar de residencia. Sobre un suelo bien abonado y húmedo, realice unos agujeros del tamaño apropiado. A continuación, sujete la planta con la palma de la mano y extraiga la base de raíces completa, depositándolo en su lugar definitivo. Oprima ligeramente la superficie que rodea la planta y, por último, riegue moderadamente.
No debe realizar esta operación en las horas más calurosas del día.

ALHELÍ

Para recolectar las semillas, simplemente espere a que maduren por completo en la mata y, cuando haya comprobado que están totalmente secas y comienzan a desprenderse, sepárelas de la planta.
Manténgalas sobre una hoja de periódico hasta asegurarse de que no guardan nada de humedad. Posteriormente, recójalas en un sobre de papel, espolvoreando en su interior una pequeña dosis de fungicida, con el fin de evitar que durante el período de almacenaje proliferen los hongos. Cierre el sobre y etiquételo convenientemente, anotando fecha, nombre de la planta o variedad y color de las flores.